¿El apareamiento de los gatos es doloroso?

Mi gato lame mucho a otro gato

El momento del apareamiento de los gatos es un elemento clave para en el celo; un acto sexual imprescindible para la reproducción de los felinos que sí resulta doloroso para la gata, especialmente una vez finalizada la monta, cuando el macho retira el pene de la vagina. ¿Pero por qué el apareamiento de los gatos es doloroso? Descubre más sobre este tema a continuación.

El motivo está en la propia anatomía del órgano reproductor de gato. Su pene, de forma cónica, está recubierto de unas minúsculas “espinas”, como si fuesen pequeñas púas o escamas duras de queratina. Cuando la copulación finaliza y el gato se retira, esas escamas rozan el conducto vaginal de la gata produciéndole irritación y dolor.



No es cierto que durante todo el proceso de apareamiento la gata esté sufriendo, aunque sus fuertes maullidos indiquen lo contrario. El gato solo monta a la hembra cuando ésta está en celo y se muestra receptiva. Los principales síntomas de celo en las gatas forman parte la fase de cortejo que indica que ha llegado el momento. La gata levanta su cola dejando expuestos sus órganos sexuales y así comienza la monta.

En muchos casos, el gato muerde con suavidad a la gata en la zona del cuello pero sin hacerle daño (igual que la hembra agarra a sus cachorros). De esta manera, la inmoviliza para facilitar la penetración. Veterinarios y expertos creen que durante la copulación la gata no siente dolor. Es en el momento de retirar el pene cuando el roce de esas púas o pequeños “ganchos” irritan y dañan las paredes del conducto vaginal y resulta doloroso para ella. De hecho, en la mayoría de los casos, finalizado el acto sexual, la gata se revuelve y puede llegar a intentar agredir al macho. Por algo será.

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